Los rendimientos del mercado de valores han creado una riqueza extraordinaria a largo plazo, aunque el camino nunca ha sido estable ni predecible. Entre 1928 y 2025, una inversión de US$100 en una cartera de grandes empresas estadounidenses, representada por el S&P 500 y sus series predecesoras, creció hasta cerca de US$1,16 millones con la reinversión de los dividendos. Sin embargo, ese mismo historial incluyó 26 años de pérdidas, una caída anual máxima del 43,84% y varios retrocesos que pusieron a prueba la paciencia de los inversionistas.
Estas cifras revelan el principal intercambio de la inversión. Históricamente, las acciones ofrecieron rendimientos medios superiores a los de las letras y los bonos del Tesoro de Estados Unidos. A cambio, los inversionistas aceptaron mayores fluctuaciones, pérdidas temporales más profundas y más incertidumbre. Por lo tanto, un análisis útil debe estudiar tanto la recompensa como el riesgo.
Esta guía explica cómo calcular los rendimientos, por qué los promedios aritmético y geométrico difieren, cómo miden los economistas la volatilidad y qué significa la prima de riesgo de las acciones. Además, el artículo muestra qué puede revelar casi un siglo de datos estadounidenses y cuáles son sus limitaciones. Los conceptos de las páginas del libro que sirvieron como base también se actualizaron con datos hasta 2025.
Nota sobre los datos: salvo indicación contraria, las cifras históricas proceden de la edición de enero de 2026 de la base de rendimientos de Estados Unidos elaborada por Aswath Damodaran, profesor de NYU Stern. La serie cubre 1928–2025, y los rendimientos de las acciones incluyen apreciación y dividendos. Damodaran obtiene los datos del Tesoro de la Reserva Federal y calcula el rendimiento total de los bonos con los cupones y las variaciones de precio. Consulta los datos históricos de NYU Stern.
¿Qué son los rendimientos del mercado de valores?
Un rendimiento mide cuánto cambió el valor de una inversión en acciones durante un período determinado. Aunque las noticias financieras suelen destacar el movimiento de los índices, los rendimientos del mercado de valores pueden reunir varios componentes.
Rendimiento del precio
El rendimiento del precio considera únicamente el cambio de la cotización:
Rendimiento del precio = (Precio final − Precio inicial) ÷ Precio inicial
Por ejemplo, una acción que sube de US$100 a US$108 genera un rendimiento del precio del 8%. No obstante, ese cálculo ignora cualquier cantidad distribuida a los accionistas.
Ingresos por dividendos
Muchas empresas distribuyen una parte de sus ganancias mediante dividendos. En consecuencia, una comparación que excluye esas distribuciones puede subestimar de manera importante la riqueza generada por las acciones durante varias décadas.
La serie del S&P 500 publicada en FRED muestra bien esta diferencia. FRED la clasifica como un índice de precios y señala expresamente que no incluye dividendos. En cambio, la serie de Damodaran utilizada en este artículo sí los incorpora. Revisa las notas metodológicas del S&P 500 en el Banco de la Reserva Federal de San Luis.
Rendimiento total
El rendimiento total combina el cambio del precio con las distribuciones en efectivo:
Rendimiento total = (Precio final − Precio inicial + Ingresos) ÷ Precio inicial
Supongamos que una inversión comienza con un valor de US$100, termina cotizando a US$108 y paga US$2 en dividendos. En ese caso, el rendimiento total será del 10%, no del 8%.
| Componente | Valor inicial | Valor final o ingreso | Contribución |
|---|---|---|---|
| Cambio del precio | US$100 | US$108 | 8% |
| Dividendo | — | US$2 | 2% |
| Total | US$100 | US$110 de valor combinado | 10% |
Rendimiento nominal y rendimiento real
El rendimiento nominal muestra el cambio porcentual en dinero. Por su parte, el rendimiento real ajusta ese resultado por la inflación y, por lo tanto, representa mejor la variación del poder adquisitivo.
Rendimiento real = (1 + Rendimiento nominal) ÷ (1 + Tasa de inflación) − 1
Si una cartera gana un 8% mientras los precios al consumidor suben un 3%, el rendimiento real exacto será de aproximadamente 4,85%. Restar la inflación produce una aproximación del 5%, pero la fórmula multiplicativa ofrece el resultado correcto.
La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos calcula su herramienta oficial de inflación mediante el Índice de Precios al Consumidor para Todos los Consumidores Urbanos, conocido como CPI-U. Esta serie abarca el promedio urbano nacional para todos los artículos y no incluye ajuste estacional. Conoce el CPI y la calculadora del BLS.
Rendimientos históricos del mercado de valores entre 1928 y 2025
El historial más extenso disponible no promete un resultado futuro. Aun así, ofrece una forma disciplinada de comprender la variedad de los rendimientos del mercado de valores observados hasta ahora. Además, permite relacionar los rendimientos del mercado de valores con el riesgo asumido.
Casi un siglo resumido en una tabla
Los cálculos siguientes utilizan las 98 observaciones anuales de la base de Damodaran, desde 1928 hasta 2025. Todos los rendimientos son nominales y están expresados en dólares estadounidenses.
| Activo o medida | Promedio aritmético | Rendimiento anual compuesto | Volatilidad anual | Peor año | Mejor año | Años negativos |
|---|---|---|---|---|---|---|
| S&P 500, con dividendos | 11,85% | 10,02% | 19,40% | -43,84% | 52,56% | 26 de 98 |
| Acciones estadounidenses pequeñas, decil inferior | 17,78% | 11,98% | 37,95% | -53,94% | 146,60% | 34 de 98 |
| Letras del Tesoro a tres meses | 3,41% | 3,37% | 3,04% | 0,03% | 14,04% | 0 de 98 |
| Bonos del Tesoro a diez años | 4,82% | 4,53% | 7,90% | -17,83% | 32,81% | 20 de 98 |
| Bonos corporativos Baa | 6,90% | 6,63% | 7,65% | -15,68% | 29,05% | 16 de 98 |
| Bienes raíces residenciales en EE. UU.* | 4,38% | 4,20% | 6,18% | -12,00% | 24,10% | 15 de 98 |
| Oro | 7,36% | 5,61% | 21,51% | -32,60% | 126,55% | 34 de 98 |
*La serie inmobiliaria de Damodaran mide la apreciación de los precios residenciales. Por consiguiente, no incluye alquiler, mantenimiento, impuestos, seguros, financiamiento ni gastos de transacción. De ese modo, la serie no representa el rendimiento completo de una propiedad de alquiler.
Varios patrones llaman la atención. En primer lugar, las acciones de grandes empresas rindieron más que las letras y los bonos del Tesoro. Segundo, las acciones pequeñas registraron los promedios más altos, aunque también presentaron casi el doble de volatilidad que el S&P 500. Por último, el oro fluctuó más que las acciones de grandes empresas a pesar de ofrecer un rendimiento compuesto considerablemente menor.
¿En cuánto se habrían convertido US$100?
El interés compuesto transforma pequeñas diferencias anuales en enormes distancias a largo plazo. Según la misma base, US$100 invertidos al comienzo de 1928 habrían alcanzado los siguientes valores nominales al finalizar 2025:
| Inversión | Valor final de US$100 | Multiplicación aproximada |
|---|---|---|
| S&P 500, con dividendos | US$1.157.009 | 11.570 veces |
| Bonos corporativos Baa | US$53.952 | 540 veces |
| Oro | US$21.025 | 210 veces |
| Bonos del Tesoro a diez años | US$7.718 | 77 veces |
| Índice de precios residenciales* | US$5.626 | 56 veces |
| Letras del Tesoro a tres meses | US$2.578 | 26 veces |
Estos valores son nominales y no descuentan inflación, impuestos, comisiones ni costos de negociación. Asimismo, la tabla supone una reinversión continua. En la práctica, un inversionista puede obtener un resultado diferente debido a retiros, impuestos, gastos, decisiones personales o fechas de entrada y salida.
¿Con qué frecuencia subieron las acciones?
La serie de rendimiento total del S&P 500 tuvo ganancias en 72 de los 98 años y pérdidas en 26. En otras palabras, aproximadamente el 73,5% de los rendimientos del mercado de valores fueron positivos en el análisis anual. A pesar de ello, la ganancia durante cualquier período de 12 meses nunca estuvo garantizada.
| Intervalo del rendimiento total anual | Número de años | Proporción de los 98 años |
|---|---|---|
| Menos de -30% | 3 | 3,1% |
| De -30% a menos de -20% | 3 | 3,1% |
| De -20% a menos de -10% | 6 | 6,1% |
| De -10% a menos de 0% | 14 | 14,3% |
| De 0% a menos de 10% | 15 | 15,3% |
| De 10% a menos de 20% | 21 | 21,4% |
| De 20% a menos de 30% | 18 | 18,4% |
| 30% o más | 18 | 18,4% |
Curiosamente, el intervalo de 10% a 20% apareció con más frecuencia que cualquier otro. Sin embargo, la distribución también mostró extremos relevantes: seis años quedaron por debajo del -20%, mientras que 18 produjeron ganancias de al menos 30%.
La fecha inicial modifica el resultado
Los promedios históricos cambian cuando se modifica el período analizado. En consecuencia, una sola media de los rendimientos del mercado de valores no describe la experiencia de todos los inversionistas.
| Año inicial hasta 2025 | Número de años | Promedio aritmético | Rendimiento compuesto | Volatilidad |
|---|---|---|---|---|
| 1928 | 98 | 11,85% | 10,02% | 19,40% |
| 1950 | 76 | 12,99% | 11,62% | 16,99% |
| 1975 | 51 | 13,64% | 12,37% | 16,18% |
| 2000 | 26 | 9,57% | 7,99% | 17,79% |
| 2016 | 10 | 15,75% | 14,68% | 15,60% |
El período iniciado en 2000 incluye el estallido de la burbuja puntocom, la crisis financiera mundial, la pandemia y el mercado bajista de 2022. Por ello, su rendimiento compuesto quedó por debajo del resultado completo. En contraste, 2016–2025 representa una década especialmente fuerte y no debe convertirse de forma automática en un pronóstico.
Rendimientos medios: promedio aritmético o geométrico
La expresión “rendimientos medios del mercado de valores” puede esconder una elección importante. En este contexto, el promedio aritmético responde a una pregunta, mientras que el promedio geométrico responde a otra.
Promedio aritmético
Suma los rendimientos anuales y divide el resultado entre el número de observaciones:
Promedio aritmético = (R₁ + R₂ + … + Rₙ) ÷ n
Consideremos dos rendimientos: +50% y -50%. El promedio aritmético será igual a 0%:
(+50% − 50%) ÷ 2 = 0%
No obstante, US$100 crecen hasta US$150 y después caen a US$75. Al final, el inversionista perdió un 25% durante los dos años a pesar del promedio aritmético de 0%.
Promedio geométrico
El promedio geométrico, también llamado tasa de crecimiento anual compuesto o CAGR, identifica el rendimiento anual constante que conecta el valor inicial con el final:
Promedio geométrico = [(1 + R₁)(1 + R₂)…(1 + Rₙ)]^(1/n) − 1
En el ejemplo de +50% y -50%, el rendimiento compuesto equivale a cerca de -13,40% anual. De hecho, aplicar -13,40% dos veces transforma US$100 en US$75.
¿Por qué se distancian los dos promedios?
La volatilidad crea una diferencia entre las medias aritmética y geométrica. Al fin y al cabo, las pérdidas grandes exigen ganancias proporcionalmente mayores para que el patrimonio regrese al punto inicial.
| Pérdida | Ganancia necesaria para recuperarla |
|---|---|
| -10% | 11,11% |
| -20% | 25,00% |
| -30% | 42,86% |
| -40% | 66,67% |
| -50% | 100,00% |
| -75% | 300,00% |
Así, el promedio aritmético del 11,85% del S&P 500 superó el rendimiento compuesto del 10,02%. La brecha fue aún mayor en las acciones pequeñas: 17,78% frente a 11,98%. Esa enorme variación anual creó un efecto más intenso de lastre de la volatilidad.
¿Qué promedio debe utilizar un inversionista?
Utiliza la media geométrica para describir cuánto creció realmente un patrimonio durante varios años. Por otro lado, los analistas pueden emplear el promedio aritmético al estimar el rendimiento esperado de un solo período futuro. Incluso en ese caso, existe un error de estimación considerable.
En una proyección de jubilación, un intervalo conservador comunica la incertidumbre con mayor honestidad que un rendimiento fijo. Además, las simulaciones deben considerar la inflación, las comisiones, los impuestos y el orden de los rendimientos cuando hay retiros.
Rendimientos del mercado de valores y prima de riesgo
En general, los inversionistas exigen una compensación por aceptar incertidumbre. El rendimiento histórico adicional de un activo arriesgado respecto a una referencia segura recibe el nombre de prima de riesgo.
Prima de las acciones sobre las letras del Tesoro
Una medida histórica resta el rendimiento de las letras del Tesoro al rendimiento de las acciones en cada año:
Prima de riesgo de las acciones = Rendimiento del mercado − Rendimiento libre de riesgo
Entre 1928 y 2025, el promedio aritmético del S&P 500 superó al de las letras del Tesoro a tres meses en cerca de 8,44 puntos porcentuales anuales. Frente a los bonos del Tesoro a diez años, la diferencia media fue de aproximadamente 7,03 puntos porcentuales.
La prima no apareció de manera estable en los rendimientos del mercado de valores. Durante muchos años, las acciones quedaron por detrás de los títulos públicos. Por consiguiente, “prima” representa la recompensa histórica media por asumir riesgo, no un derecho anual del inversionista.
Prima histórica y prima implícita
La prima histórica mira hacia el pasado. En cambio, la prima implícita utiliza los precios actuales y las expectativas de flujos de efectivo futuros para estimar el rendimiento adicional exigido en el presente.
Damodaran publica una serie separada de la prima implícita estadounidense desde 1960. Consulta la base histórica de la prima de riesgo implícita de NYU Stern.
Ambas medidas pueden diferir porque cambian las tasas de interés, los precios, las valoraciones y las expectativas. Por lo tanto, un analista debe informar el método, la referencia libre de riesgo, el tipo de promedio y el período al presentar una prima de las acciones.
Las primas de riesgo son estimaciones inciertas
Un promedio muestral contiene ruido, sobre todo cuando los rendimientos varían mucho. Incluir más años aumenta el tamaño de la muestra, aunque las observaciones antiguas pueden reflejar otro entorno económico. A la inversa, usar únicamente datos recientes vuelve la estimación más actual, pero reduce su estabilidad estadística.
Ningún método elimina esta disyuntiva. Como resultado, los profesionales suelen comparar varias estimaciones en lugar de aceptar una media histórica como una verdad indiscutible.
Cómo medir la variabilidad de los rendimientos
El promedio de los rendimientos del mercado de valores describe el centro de una muestra histórica. Asimismo, el análisis de riesgo debe observar la distancia entre los resultados individuales y ese centro.
Distribución de frecuencias
Una distribución de frecuencias divide los rendimientos del mercado de valores en intervalos y cuenta cuántas veces apareció cada rango. Esta tabla sencilla revela resultados que un promedio oculta.
Por ejemplo, la serie de 1928–2025 tuvo un mínimo de -43,84% y un máximo de 52,56%. Su promedio de 11,85% se encuentra entre ambos extremos, pero el inversionista casi nunca recibió exactamente el rendimiento medio.
Varianza
La varianza mide la distancia cuadrática media entre cada rendimiento y el promedio:
Varianza muestral = Σ(Rᵢ − R̄)² ÷ (n − 1)
Elevar las desviaciones al cuadrado evita que los valores positivos y negativos se cancelen. Sin embargo, la varianza utiliza unidades cuadráticas y, por ello, resulta menos intuitiva que un porcentaje.
Desviación estándar
La desviación estándar corresponde a la raíz cuadrada de la varianza:
Desviación estándar muestral = √[Σ(Rᵢ − R̄)² ÷ (n − 1)]
Como regresa a la unidad original, la desviación estándar puede interpretarse en puntos porcentuales. Entre 1928 y 2025, el S&P 500 presentó una desviación estándar anual del 19,40%. Las acciones pequeñas llegaron al 37,95%, mientras que las letras del Tesoro registraron apenas 3,04%.
Ejemplo con cuatro años
Supongamos que una cartera gana 12%, -8%, 20% y 4% durante cuatro años.
| Año | Rendimiento | Distancia del promedio del 7% | Distancia al cuadrado |
|---|---|---|---|
| 1 | 12% | 5 puntos | 25 |
| 2 | -8% | -15 puntos | 225 |
| 3 | 20% | 13 puntos | 169 |
| 4 | 4% | -3 puntos | 9 |
| Total | — | 0 | 428 |
El promedio aritmético equivale al 7%. Después, dividir 428 entre tres produce una varianza muestral de 142,67 puntos porcentuales al cuadrado. Finalmente, la raíz cuadrada genera una desviación estándar de aproximadamente 11,94%.
La desviación estándar es útil, pero incompleta
La volatilidad trata de la misma manera las sorpresas positivas y negativas. Sin embargo, muchas personas no rechazan una ganancia inesperada con la misma intensidad con que rechazan una pérdida. Además, la desviación estándar no mide directamente una pérdida permanente, la falta de liquidez, un incumplimiento o la incapacidad de pagar un gasto próximo.
Otras medidas útiles incluyen la caída máxima, la desviación negativa, el valor en riesgo, la pérdida esperada, la beta, la correlación y la probabilidad de no alcanzar un objetivo. Cada indicador responde a una pregunta diferente.
¿Siguen una distribución normal los rendimientos del mercado de valores?
Los modelos introductorios suelen usar una distribución normal en forma de campana porque conecta con claridad las medias, las desviaciones estándar y las probabilidades.
La regla 68–95–99,7
En una distribución perfectamente normal:
- cerca del 68% de las observaciones quedan a una desviación estándar o menos del promedio;
- aproximadamente el 95% permanece dentro de dos desviaciones estándar;
- casi el 99,7% queda dentro de tres desviaciones estándar.
Si los rendimientos anuales tienen una media de 11,85% y una desviación estándar de 19,40%, un modelo normal simplificado situará aproximadamente el 68% de los resultados entre -7,55% y 31,25%. De manera similar, cerca del 95% quedará entre -26,95% y 50,65%.
Los mercados reales presentan colas y cambios de volatilidad
Los rendimientos del mercado de valores no siguen perfectamente una curva normal. Las caídas y las subidas extremas pueden ocurrir con mayor frecuencia de lo que sugiere una campana sencilla. Adicionalmente, la volatilidad se agrupa: los períodos tranquilos pueden persistir, mientras que las turbulencias pueden llegar en secuencia.
La propia muestra anual demuestra esta limitación. El mejor resultado, 52,56%, supera ligeramente el límite superior de dos desviaciones estándar. Mientras tanto, el peor rendimiento, -43,84%, se encuentra muy por debajo del límite inferior correspondiente.
Por lo tanto, la distribución normal funciona como un modelo introductorio, no como un mapa completo de los riesgos. El inversionista debe combinarla con escenarios y pruebas de estrés que consideren resultados extremos.
Los datos diarios, mensuales y anuales son diferentes
La frecuencia modifica la forma y la interpretación de la distribución. Los rendimientos diarios normalmente parecen pequeños, aunque impactos poco frecuentes pueden dominar los rendimientos del mercado de valores durante todo el año. En cambio, los datos anuales suavizan numerosas fluctuaciones cortas, pero una serie de 98 años solo tiene 98 observaciones.
Además, los períodos se superponen cuando se calculan ventanas móviles de varios años. Esas observaciones no son independientes. Por esa razón, un conjunto aparentemente grande puede contener menos información exclusiva de la que sugiere el número de ventanas.
Rendimientos del mercado de valores frente a otros activos
Las comparaciones entre activos explican por qué construir una cartera exige algo más que elegir el promedio más alto de los rendimientos del mercado de valores.
Acciones de grandes empresas estadounidenses
El S&P 500 representa grandes compañías de Estados Unidos y cubre cerca del 80% de la capitalización disponible en el mercado estadounidense, según S&P Dow Jones Indices. Lee la descripción oficial del S&P 500.
Durante su historia oficial desde marzo de 1957, el índice registró un rendimiento anualizado del precio cercano al 7% y un rendimiento total próximo al 10%. Además, el documento oficial de 2025 identifica 12 mercados bajistas, una caída promedio de alrededor del 33% desde el máximo hasta el mínimo y una recuperación media cercana a 13 meses. Consulta el historial oficial del S&P 500.
Acciones de empresas pequeñas
Las acciones pequeñas produjeron los mayores promedios a largo plazo de la tabla, aunque también registraron una dispersión mucho mayor. El peor año perdió 53,94%, mientras que el mejor ganó 146,60%.
Una liquidez menor, la concentración empresarial, las dificultades de financiamiento y la sensibilidad económica pueden aumentar sus riesgos. En consecuencia, la prima de las compañías pequeñas no debe interpretarse como una bonificación garantizada.
Letras del Tesoro
Las letras a tres meses presentaron la menor variabilidad y ningún año nominal negativo en la base. Aun así, pueden perder poder adquisitivo después de la inflación. También existe riesgo de reinversión porque las tasas futuras a corto plazo pueden disminuir.
Los activos similares al efectivo pueden financiar reservas de emergencia y gastos cercanos. No obstante, su menor rendimiento compuesto los hace menos eficaces como única inversión para objetivos muy lejanos.
Bonos del Tesoro a largo plazo
Los bonos públicos reducen el riesgo de crédito, pero siguen expuestos al riesgo de tasas de interés. Cuando suben las tasas del mercado, los títulos antiguos de interés fijo suelen perder valor porque sus cupones se vuelven menos atractivos.
Este mecanismo explica por qué el rendimiento total puede ser negativo incluso si la tasa anunciada sigue siendo positiva. La serie de Damodaran calcula el resultado mediante cupones y cambios del precio; por lo tanto, no debe confundirse con la tasa del bono a diez años.
Bonos corporativos
Los bonos corporativos añaden riesgos de crédito y liquidez al riesgo de tasas. A cambio, los inversionistas suelen exigir una prima sobre los bonos equivalentes del Tesoro.
La SEC señala que los fondos de renta fija pueden enfrentar riesgo de crédito, riesgo de tasas de interés y riesgo de pago anticipado. Consulta la explicación de la SEC sobre estos riesgos.
Oro
El oro registró un rendimiento compuesto de 5,61%, pero su volatilidad anual llegó a 21,51%. Asimismo, perdió valor en 34 de los 98 años.
A diferencia de una empresa rentable, el metal no genera utilidades ni dividendos. Su rendimiento depende principalmente del cambio de precio. Pese a ello, algunos inversionistas lo usan para diversificar o como posible protección ante ciertos riesgos monetarios y geopolíticos.
Bienes raíces residenciales
El índice de precios residenciales creció un 4,20% anual, pero la comparación requiere cuidado. Una propiedad puede generar alquiler u ofrecer vivienda; al mismo tiempo, crea gastos de mantenimiento, seguro, impuestos y transacción. El financiamiento también amplifica las ganancias y las pérdidas sobre el capital del propietario.
Por esa razón, un índice de precios no representa por completo el rendimiento individual. Sirve para estudiar la apreciación de las viviendas, no para afirmar que las acciones o los inmuebles son siempre la mejor inversión.
Cómo afectan los dividendos a los rendimientos del mercado de valores
La diferencia entre un índice de precios y otro de rendimiento total crece con el horizonte temporal. Por lo tanto, cualquier análisis de los rendimientos del mercado de valores debe indicar si incluye los dividendos.
Los dividendos reinvertidos compran más acciones
Cuando se reinvierten los dividendos, cada pago compra nuevas acciones o participaciones. Esos activos pueden producir sus propios dividendos y ganancias futuras. De este modo, la reinversión crea un ciclo de capitalización.
El proceso no convierte los dividendos en dinero gratuito, pues la cotización suele ajustarse cuando el efectivo sale de la empresa. Aun así, el rendimiento total contabiliza correctamente tanto el cambio del precio como el dinero recibido.
La capitalización es multiplicativa
Cuando la tasa permanece constante, el valor futuro sigue esta fórmula:
Valor futuro = Inversión inicial × (1 + rendimiento anual)^años
Con un rendimiento del 5%, US$10.000 se convierten en aproximadamente US$16.289 después de diez años. Al 8%, el saldo crece hasta cerca de US$21.589. Mientras tanto, una tasa del 10% produce unos US$25.937. Unos pocos puntos porcentuales generan una gran diferencia porque la ganancia de cada año se aplica al saldo anterior.
Las comisiones también se acumulan
Los gastos reducen el valor que permanece invertido. La SEC advierte que incluso pequeñas diferencias en las comisiones pueden generar un gran impacto a largo plazo. Lee la orientación de la SEC sobre comisiones y gastos.
Consideremos dos carteras que ganan un 8% antes de costos. La primera cobra 0,10% anual, mientras que la segunda cobra 1,50%. Antes de impuestos, US$100.000 invertidos durante 30 años crecerían de la siguiente manera:
| Comisión anual | Rendimiento neto estimado | Valor aproximado después de 30 años |
|---|---|---|
| 0,10% | 7,90% | US$979.000 |
| 1,50% | 6,50% | US$661.000 |
| Diferencia | — | cerca de US$318.000 |
El ejemplo supone rendimientos constantes y un cobro anual. En realidad, los mercados fluctúan, pero el efecto matemático de los gastos recurrentes permanece.
Rendimientos del mercado de valores después de inflación e impuestos
Los rendimientos del mercado de valores publicados rara vez coinciden con el valor que podrá gastar un inversionista.
La inflación reduce el poder adquisitivo
Una ganancia nominal puede coexistir con una pérdida real. Por ejemplo, un rendimiento nominal del 4% durante una inflación del 6% produce un rendimiento real exacto de aproximadamente -1,89%.
En consecuencia, los planes a largo plazo deben usar rendimientos reales cuando el objetivo involucra el poder adquisitivo futuro. Las proyecciones en valores nominales pueden parecer impresionantes, aunque oculten cuánto podrá comprar realmente el dinero.
Los impuestos dependen de la cuenta y del inversionista
Los dividendos, los intereses y las ganancias de capital pueden recibir tratamientos tributarios diferentes. Además, las cuentas con beneficios fiscales modifican el momento o el tamaño de la obligación tributaria.
Como las reglas varían según el país, la cuenta, los ingresos y el plazo, un rendimiento histórico neto universal induciría a error. Cada inversionista debe calcular su situación o consultar a un profesional calificado.
El comportamiento puede crear una brecha de rendimiento
Un índice no entra en pánico, no enfrenta una emergencia financiera ni abandona su plan. Las personas pueden hacer las tres cosas. Perseguir los activos que acaban de subir y vender después de las caídas puede hacer que el resultado personal quede por debajo del desempeño de los propios fondos.
Por consiguiente, la cartera adecuada no es simplemente la que posee el mayor rendimiento esperado. También debe ajustarse a la capacidad del inversionista para financiarla, mantenerla y atravesar períodos difíciles.
Riesgo de la secuencia de rendimientos
El orden de las ganancias y las pérdidas no cambia el valor final de una inversión única cuando no existen aportes ni retiros. Sin embargo, después de comenzar los retiros, la secuencia adquiere una enorme importancia.
Acumulación sin flujos de efectivo
Imaginemos dos rendimientos: +20% y -10%. Aplicadas sobre US$100, ambas secuencias terminan en US$108:
US$100 × 1,20 × 0,90 = US$108
La multiplicación produce el mismo resultado cuando los factores cambian de posición.
Los retiros modifican la ecuación
Ahora consideremos a un jubilado que retira dinero después del primer año. Una gran pérdida inicial obliga a vender más activos a precios bajos. Como consecuencia, quedan menos participaciones disponibles para beneficiarse de la recuperación posterior.
Este riesgo puede importar más que el promedio durante los primeros años de jubilación. Entre las posibles respuestas se encuentran una reserva en efectivo, retiros flexibles, una mayor diversificación o menos volatilidad para los gastos cercanos.
Diversificación y asignación de activos
Los rendimientos históricos muestran por qué los inversionistas buscan recompensas. Mientras tanto, las pérdidas históricas explican por qué diversifican.
La diversificación reduce el riesgo de concentración
Diversificar significa distribuir los recursos para disminuir el impacto de una pérdida específica. La SEC resume la idea como no poner todos los huevos en la misma canasta. Lee la definición de diversificación de Investor.gov.
Poseer 20 empresas tecnológicas no garantiza una diversificación amplia, ya que todas pueden reaccionar ante los mismos factores económicos. En contraste, la diversificación puede abarcar empresas, sectores, países, clases de activos, vencimientos y fuentes de rendimiento.
La asignación determina la combinación general
La asignación de activos divide la cartera entre acciones, bonos y efectivo. Según la SEC, la combinación adecuada depende de la tolerancia al riesgo y del horizonte de inversión. Consulta la orientación de la SEC para inversionistas en 2026.
Quien ahorra para el próximo año enfrenta un problema distinto al de alguien que se jubilará dentro de 35 años. Por ello, una clasificación de rendimientos históricos no puede definir por sí sola la asignación ideal.
La correlación importa
Un activo diversificador aporta valor cuando se comporta de manera diferente al resto de la cartera, sobre todo en momentos difíciles. La correlación mide cómo se mueven juntas dos series y varía entre -1 y +1.
Una correlación baja o negativa puede reducir la volatilidad. No obstante, las correlaciones cambian y varios activos pueden caer simultáneamente durante una crisis. La diversificación gestiona riesgos; no garantiza la ausencia de pérdidas.
Errores comunes al analizar rendimientos del mercado de valores
Las tablas extensas crean una apariencia de precisión. Sin embargo, varias decisiones metodológicas pueden modificar la respuesta.
Confundir el rendimiento del precio con el rendimiento total
Un gráfico basado en precios excluye los dividendos. Por lo tanto, usarlo para describir el rendimiento completo subestima el resultado cuando las distribuciones podrían haberse reinvertido.
Tratar el promedio aritmético como crecimiento compuesto
El promedio aritmético no informa la velocidad real de crecimiento del patrimonio. Utiliza el rendimiento geométrico o CAGR para representar varios años.
Ignorar la inflación
Los dólares nominales de distintas décadas no poseen el mismo poder adquisitivo. En consecuencia, el rendimiento real se vuelve esencial para los objetivos a largo plazo.
Comparar bases incompatibles
Un índice de rendimiento total, un índice basado solo en precios residenciales y la tasa de un bono miden cosas distintas. Antes de compararlos, confirma si cada cifra incluye ingresos, costos, financiamiento y cambio del precio.
Suponer que el S&P 500 representa todas las acciones
El S&P 500 se concentra en grandes empresas estadounidenses. No representa acciones pequeñas, compañías privadas ni todo el mercado mundial. Además, sus componentes y pesos cambian con el tiempo.
Ignorar los sesgos de supervivencia y selección
Estados Unidos se convirtió en uno de los mercados más exitosos. Elegir el país después de observar su éxito puede crear un sesgo de selección. Del mismo modo, las series extensas pueden usar datos reconstruidos anteriores al lanzamiento oficial.
El S&P 500 nació oficialmente el 4 de marzo de 1957, aunque los investigadores utilizan series predecesoras. Por esa razón, los autores deben distinguir el historial oficial de los datos reconstruidos.
Predecir la próxima década a partir de la última
El desempeño reciente parece más relevante, pero las valoraciones, las tasas, las ganancias y la inflación cambian. Una década fuerte puede preceder a otra débil, y también puede ocurrir lo contrario.
Creer que la diversificación elimina el riesgo
Por su parte, una cartera amplia reduce el riesgo específico de cada empresa. Sin embargo, no elimina las caídas que afectan a todo el mercado.
Olvidar impuestos, comisiones y costos
El desempeño bruto de un índice no equivale al resultado neto personal. Incluso los gastos recurrentes modestos reducen el patrimonio compuesto.
Resumir todo el riesgo en una sola cifra
La desviación estándar mide dispersión, no todas las formas de peligro. El horizonte, la liquidez, las pérdidas, el incumplimiento, la inflación y el comportamiento también pueden resultar decisivos.
Cómo usar los rendimientos históricos del mercado de valores
Los datos sobre los rendimientos del mercado de valores ayudan más cuando sirven para probar planes, no para predecir resultados exactos. Por ello, los rendimientos del mercado de valores deben utilizarse como escenarios y no como promesas.
Construye un intervalo, no un pronóstico único
Comienza con supuestos conservadores, centrales y optimistas. Después, calcula los valores tras la inflación y las comisiones. Finalmente, evalúa si el objetivo sobrevive a rendimientos más débiles.
Por ejemplo, una planificación puede comparar rendimientos reales del 3%, 5% y 7% en lugar de prometer una sola cifra. Los supuestos adecuados dependerán de la cartera y del plazo.
Prueba períodos iniciales desfavorables
Simula una caída pronunciada al comienzo, una recuperación lenta y una inflación persistente. Si un escenario hace fracasar el plan, quizá sea necesario ahorrar más, ampliar el plazo, flexibilizar los gastos o reducir los riesgos.
Relaciona los activos con la fecha del gasto
El dinero necesario pronto normalmente no puede esperar décadas para recuperarse. Por otro lado, los recursos destinados a metas lejanas pueden necesitar crecimiento para superar la inflación.
Un plan segmentado puede vincular el efectivo y los bonos de alta calidad con los gastos próximos, mientras reserva acciones diversificadas para plazos largos. Aun así, ninguna estructura elimina toda la incertidumbre.
Reequilibra de manera planificada
El reequilibrio restaura la distribución deseada después de que el mercado modifica los pesos. En la práctica, el inversionista puede reequilibrar en fechas específicas o cuando los porcentajes superen límites predeterminados.
Esta disciplina reduce los riesgos no planificados. Sin embargo, los impuestos y los costos deben formar parte de la decisión en las cuentas gravables.
Compara inversiones con criterios consistentes
Siempre que evalúes una afirmación sobre rendimientos, pregunta:
- ¿La cifra incluye dividendos o intereses?
- ¿Se trata de un rendimiento nominal o ajustado por inflación?
- ¿El promedio es aritmético o geométrico?
- ¿Qué fechas definen la muestra?
- ¿El cálculo incluye comisiones e impuestos?
- ¿Qué índice o activo produjo el resultado?
- ¿Cuánta volatilidad apareció durante el recorrido?
- ¿Cuánto perdió la inversión desde el máximo hasta el mínimo?
Estas preguntas evitan la mayoría de las comparaciones engañosas.
Curiosidades sobre los rendimientos del mercado de valores
Los datos históricos sobre los rendimientos del mercado de valores presentan varias lecciones contraintuitivas.
El promedio anual no representa una promesa típica
El promedio aritmético del S&P 500 llegó al 11,85%, pero los resultados anuales ocuparon un intervalo de casi 97 puntos porcentuales. En consecuencia, una proyección del 12% no significa que la mayoría de los años terminará cerca del 12%.
La mayoría de los años fue positiva, pero las pérdidas marcaron la experiencia
Solo 26 de los 98 años tuvieron un rendimiento negativo. A pesar de ello, unas pocas caídas severas influyeron considerablemente en el crecimiento compuesto y en el comportamiento de los inversionistas.
Las acciones pequeñas tuvieron una enorme brecha entre promedios
El promedio aritmético de las acciones pequeñas superó al rendimiento compuesto en 5,80 puntos porcentuales. Entre las acciones grandes, la distancia fue de 1,84 puntos. Por lo tanto, la comparación ilustra el lastre de la volatilidad.
Las letras del Tesoro evitaron pérdidas nominales, pero no reales
Todas las observaciones anuales de las letras fueron nominalmente positivas. Sin embargo, la inflación superó su rendimiento en algunos momentos y provocó una pérdida de poder adquisitivo.
Los bonos pueden perder cuando suben las tasas
Recibir intereses positivos no garantiza un rendimiento total positivo. De hecho, los bonos del Tesoro a diez años perdieron 17,83% en 2022 porque las tasas aumentaron rápidamente.
El mejor año del oro no produjo el mejor rendimiento compuesto
La ganancia máxima anual del oro alcanzó 126,55%, más del doble del máximo del S&P 500. Aun así, el metal creció 5,61% anual, frente al 10,02% de las acciones grandes. Un año espectacular dice poco sobre toda la trayectoria.
El S&P 500 cambia junto con la economía
El índice no mantiene una lista congelada de empresas. S&P actualiza sus componentes, mientras que la ponderación por valor de mercado aumenta la influencia de las compañías que crecen. En consecuencia, el índice evoluciona junto con la economía estadounidense.
Preguntas frecuentes sobre los rendimientos del mercado de valores
¿Cuál es el rendimiento medio anual del mercado de valores?
Según la serie de Damodaran, el promedio aritmético de 1928 a 2025 fue de 11,85%, mientras que el rendimiento compuesto llegó a 10,02%. No obstante, la respuesta cambia según el índice, las fechas, los dividendos, la inflación y los costos.
¿El S&P 500 siempre rinde un 10% anual?
No. El rendimiento histórico quedó cerca del 10% en esta muestra, pero los resultados anuales variaron ampliamente. Además, el desempeño pasado no garantiza rendimientos futuros.
¿Cuál fue el peor año de la serie?
El peor rendimiento total fue de -43,84% en 1931. En contraste, el mejor alcanzó 52,56% en 1954. Como el índice oficial nació en 1957, los años anteriores utilizan datos reconstruidos.
¿Qué puede considerarse un buen rendimiento?
Un rendimiento “bueno” depende del riesgo, la inflación, las comisiones, los impuestos, la referencia y el horizonte. Superar un activo seguro por dos puntos puede ser atractivo con un riesgo moderado, pero decepcionante en una estrategia muy volátil.
¿Por qué las fuentes muestran rendimientos diferentes?
Una fuente puede publicar el rendimiento del precio, mientras que otra muestra el rendimiento total. Asimismo, las bases pueden usar distintas fechas, frecuencias, revisiones o técnicas de anualización. Por eso, siempre conviene leer la metodología.
¿Cuál es la diferencia entre retorno y rendimiento?
En este contexto, el ingreso o yield mide la renta recibida respecto al precio. Por el contrario, el rendimiento total combina ese ingreso con el cambio del valor. Así, un bono puede pagar intereses positivos y aun generar una pérdida si su precio cae lo suficiente.
¿La volatilidad y el riesgo son lo mismo?
No. La volatilidad mide el tamaño de las fluctuaciones. Por su parte, el riesgo también incluye una pérdida permanente, inflación, incumplimiento, concentración, iliquidez, errores de comportamiento y la posibilidad de no alcanzar un objetivo.
¿Siguen los rendimientos una distribución normal?
No perfectamente. Un modelo normal ayuda a explicar las medias y las desviaciones estándar, pero los rendimientos reales presentan colas anchas, asimetría y cambios de volatilidad. Por consiguiente, las pruebas de estrés deben complementar la curva normal.
¿Importan los dividendos?
Sí. Los dividendos forman parte del rendimiento total, y reinvertirlos puede ampliar considerablemente el patrimonio. Un índice basado solo en precios omite este componente.
¿Es correcto usar promedios históricos en calculadoras de jubilación?
Pueden servir como punto de partida, pero un solo promedio no basta. Una planificación sólida utiliza diferentes rendimientos reales, descuenta comisiones, modela retiros y prueba secuencias desfavorables.
Conclusiones sobre los rendimientos del mercado de valores
Los rendimientos del mercado de valores recompensaron ampliamente a los inversionistas estadounidenses de largo plazo en la muestra de 1928–2025. Las acciones de grandes empresas crecieron aproximadamente un 10,02% anual con dividendos, convirtiendo US$100 hipotéticos en cerca de US$1,16 millones antes de inflación, impuestos y costos.
Esa recompensa llegó acompañada de incertidumbre real. La volatilidad anual se acercó al 19,40%, más de una cuarta parte de los años produjo pérdidas y el peor período eliminó 43,84%. Las acciones pequeñas ofrecieron promedios mayores, aunque su volatilidad amplió la diferencia entre la cifra media destacada y el crecimiento compuesto.
Por lo tanto, la historia no respalda un optimismo ciego ni un miedo permanente. Favorece las expectativas disciplinadas. El inversionista puede usar la evidencia de largo plazo para comprender la capitalización, comparar medidas, estimar un rango de resultados, diversificar, controlar costos y prepararse para períodos muy distintos del promedio.
Sobre todo, los rendimientos históricos deben orientar la planificación, no fingir que pueden predecir el futuro. Una estrategia resistente conecta el riesgo con el horizonte, las necesidades de liquidez, el comportamiento y los objetivos personales.
Fuentes y metodología
- Aswath Damodaran, NYU Stern, Historical Returns on Stocks, Bonds and Bills. Edición de enero de 2026 con observaciones hasta 2025.
- Aswath Damodaran, NYU Stern, Historical Implied Equity Risk Premiums.
- S&P Dow Jones Indices, descripción oficial del S&P 500.
- S&P Dow Jones Indices, documento histórico del S&P 500.
- Banco de la Reserva Federal de San Luis, serie del S&P 500 y metodología.
- Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, CPI Inflation Calculator.
- Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, orientación de 2026 para inversionistas.
- Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, glosario de diversificación.
Aviso: este artículo presenta información educativa general, no recomendaciones personalizadas de inversión, impuestos ni asuntos jurídicos. El desempeño histórico no garantiza resultados futuros, y toda inversión puede perder valor.
